El comercio marítimo en los puertos está siendo gravemente afectado por el coronavirus, lo que está impactando las cadenas de suministro globales.

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La epidemia de coronavirus está ocasionando restricciones en el tráfico marítimo, aéreo y terrestre a nivel mundial, así como una parálisis en el turismo.

La situación actual vuelve amenazar la economía global y el crecimiento mundial, pues muchas de las cadenas de abastecimiento dependen de China.

Tras la guerra comercial la guerra comercial entre EE.UU. y China que agravó las condiciones comerciales mundiales durante 2019, ahora, en este 2020, China vuelve a ser protagonista, demuestra su participación en la economía global y recuerda cómo el comercio depende mayoritariamente de sus situaciones internas.

El coronavirus que tuvo su origen en la ciudad China de Wuhan, ha contaminado a más de 80.000 personas y ha causado la muerte de al menos 2.750.

El turismo es uno de los sectores más afectados

Con el fin de controlar la propagación del virus, la ciudad de Wuhan está aislada y con fuertes restricciones. También lo está la provincia central de Hubei a la que pertenece la ciudad China. Además, se detuvo el transporte hacia y desde Wuhan, y China ahora opera con restricciones de vuelos nacionales e internacionales.

Las restricciones ocasionaron la suspensión de vuelos a China por parte de Delta Airlines, American Airlines, Air France, Lufthansa, Turkish Airlines, British Airways, Alitalia y Air Canada.

EE.UU., por ejemplo, adoptó una restricción más severa, pues vetó la entrada de cualquier extranjero que haya estado en el país asiático.

Los efectos también los sienten las empresas del sector turismo. Uno de los portales que generaba mayores reservas de viajes en línea, Trip.com y que esperaba salir a bolsa en Hong Kong, vio caer sus acciones en un 18% en solo tres sesiones.

En Japón, un crucero está atracado y en cuarentena desde hace una semana en el puerto de Yokohama, pues 130 personas resultaron infectadas con el virus.

Incertidumbre en la economía global

El coronavirus está generando caos en las proyecciones mundiales, pues, tras un breve alivio a causa de los anuncios de tregua de los dos países protagonistas de la guerra comercial los analistas eran optimistas en este 2020. Ahora, surge una nueva amenaza impensada que obliga a recalcular las estimaciones de este año.

No obstante, es sumamente difícil estimar el impacto. “Los eventos recientes similares como el SARS muestran que el impacto económico podría ser de corto plazo, pero solo el tiempo dirá cuál será el impacto real” afirmó Angeliki Frango, presidente de Navios Maritime Container a Lloyd’s List.

Impacto en el comercio marítimo

La semana pasada China interrumpió la partida de buques portacontenedores. Según JOC, un total de 21 salidas fueron eliminadas definitivamente, por lo que 198.500 TEUs quedarán fuera de servicio. Además, cancelaron 61 salidas debido a la año nuevo chino.

Los transportistas anunciaron que eliminarán 10 salidas entre Asia y Europa, debido al coronavirus, eliminando 151.500 TEU del mercado y elevando a 54 el número total de salidas detenidas en el norte de Europa y el Mediterráneo.

Según Sea-Intelligence las primeras aproximaciones indican que el mercado está enfrentando un déficit de 300.000 a 350.000 TEU por semana en el mercado.

Además, estima que el impacto en las tarifas spot será de una tasa promedio de US$ 1.000 por TEU, y ese déficit de capacidad tendría un impacto en los ingresos para los transportistas de US$ 300 a US$ 350 millones por semana.

Alphaliner, por su parte, estimó que la combinación de los efectos del coronavirus y el año nuevo chino puede representar una reducción de 6 millones de TEU en los volúmenes contenedores en los puertos chinos durante el primer cuarto de 2020. Un gran impacto en el comercio marítimo.

Debido a la situación tan compleja para el sector Organización Marítima Internacional (OMI) La OMI hizo un llamado a evitar medidas que interfieran con el tráfico marítimo internacional, y que no estén sujetas a las disposiciones del IHR (2005), por causa del coronavirus.

En el comunicado, el organismo instó a que «las autoridades del Estado de abanderamiento, las autoridades del Estado rector del puerto y los regímenes de control, las compañías y los capitanes de buque deben cooperar, en el actual contexto del brote, para garantizar que, cuando proceda, los pasajeros pueden embarcar y desembarcar, las operaciones de carga pueden proseguirse, los buques pueden entrar y salir de los astilleros para proceder a reparaciones y reconocimientos, las mercancías y suministros pueden cargarse y las tripulaciones pueden turnarse.»

Impacto en las cadenas de abastecimiento

Las industrias también están sintiendo el impacto de la combinación de ambas situaciones. La escasez de componentes está llevando a que las cadenas de producción desarrollen lentamente sus producciones.

Airbus anunció el cierre temporal de su línea de ensamblaje final del A320 en Tianjin, China. Toyota y Honda también anunciaron el cierre de sus plantas en el país cuna del virus.

Nissan detendrá la fabricación de sus vehículos en Kyushu, Japón por falta de suministros provenientes de China. Por esta misma situación Hyundai anunció la misma medida para sus plantas en el país nipón.

El comercio marítimo, y más aún, las cadenas de suministro globales están empezando a sentir el efecto de la epidemia causada por el coronavirus. Una situación que llega justo después de un año también difícil pero por situaciones políticas.